Aliquam consequat vehicula dolor

Nullam accumsan neque at diam

Buscar

Inicio de sesión de usuario

Sumario Tesis : Dr. José Luis Díaz

SUMARIO

Las condiciones sociales, económicas y de calidad de vida en Puerto Rico ofrecen un panorama poco alentador para el futuro desarrollo económico de la isla. Algunos aspectos que describen esta situación lo son que el 48% de la población vive bajo el nivel de pobreza federal (Alonso, 2004), un crecimiento del ingreso bruto real per capita cerca del 1.5% en los últimos catorce años incapaz de crear suficientes empleos para su población y una tasa de 50% de deserción escolar.

La estrategia para lograr el desarrollo económico utilizada en la segunda mitad del siglo pasado en Puerto Rico está basada en tres elementos principales: la manufactura para la exportación, la dependencia para el ingreso familiar de transferencias federales y la emigración a los Estados Unidos. Aún así, no se ha podido aliviar los problemas sociales críticos como el desempleo y la pobreza.

Dada esta realidad, surgió la inquietud de explorar otras alternativas para fomentar el desarrollo económico del país. Para buscar estas alternativas o ideas nuevas se realizó una revisión literaria sobre la Responsabilidad Social Empresarial. Se revisaron estudios de investigadores como Carroll, Wood, Wartick, Cochran, Donaldson, Preston, Bowen, McGuire, Walton y Kliksberg entre otros. Se estudió la correlación entre los programas de Responsabilidad Social Empresarial, la aportación a la rentabilidad de las empresas y al desarrollo económico en Estados Unidos, Europa y varios países en América Latina. Se incluyó la investigación de modelos conceptuales como el Tri-Dimensional de Carroll (1979), Hemingway (2002), Adriof & Waddock (2002) y el de Donaldson y Preston (1995). Se hizo lectura de Kliksberg en su libro Más Ética, más Desarrollo (2004) donde establece a la Responsabilidad Social Empresarial como estrategia para el desarrollo económico, eliminar la pobreza y la desigualdad.

Sin embargo, era necesario establecer una base de conocimiento en Puerto Rico ya que la literatura isleña en este tema era limitada y no existían investigaciones previas que indicaran de forma objetiva y cuantitativa la práctica en la isla.

Para esta investigación se estableció un modelo conceptual que divide la Responsabilidad Social Empresarial en cuatro áreas principales. El modelo define la responsabilidad social de las empresas como aquellas que se refieren a sus empleados, al medio ambiente, a sus clientes o grupos de interés y la comunidad.

Se establecieron cuatro preguntas principales orientadas a buscar de forma objetiva y medible el nivel de ejecución de las empresas en Puerto Rico de estas cuatro áreas de responsabilidad. Como hipótesis se estableció que la ejecutoria en todas estas áreas era alta.

Para la medición de la ejecutoria se utilizó un instrumento de investigación generado por la Fundación del Empresariado Chihuahuense y adaptado, bajo autorización, a las circunstancias de la isla. Para cada una de las cuatro áreas de responsabilidad se estableció una escala Likert de uno a cinco para cada uno de los cuarenta enunciados que medían la percepción de los encuestados con respecto a la ejecutoria de su empresa en la Responsabilidad Social Empresarial. Para cada una de las cuatro áreas de responsabilidad se calculó un índice de ejecutoria.

Se encuestaron unas 76 empresas de un universo de 1,176 empresas incluidas en el directorio de la Asociación de Industriales de Puerto Rico y la Asociación de Industriales del Suroeste de Puerto Rico. Se utilizó una muestra inicial para determinar el número de empresas mínimo necesario para asegurar que los resultados de la investigación estaban dentro de un margen de error de 10% con un nivel de confianza estadístico de un 95%.

Los resultados de la investigación indicaron que el área de responsabilidad hacia los clientes y grupos de interés obtuvo el índice de ejecutoria más alto con 4.17 o el 84% de la escala. Aquellos enunciados relacionados con la prestación de productos y servicios de máxima calidad, el cumplimiento de las obligaciones fiscales, las políticas de trato a los clientes y las políticas de anticorrupción sobresalieron con los valores más altos.

El área de responsabilidad hacia los empleados obtuvo un índice de 3.77 o el 76% del valor de la escala. Los enunciados con mayor valor en esta área fueron los relacionados con las políticas de no discriminación, fomentar el trabajo en equipo, el escuchar las ideas de los empleados y fomentar el empleo de grupos minoritarios.

El área de responsabilidad hacia el medio ambiente recibió un índice de 3.56 o el 72% del valor de la escala. Sobresalieron en esta área los enunciados asociados a mantener los activos de la empresa en niveles adecuados para evitar la contaminación, las políticas para reducir el consumo de utilidades y maximizar el aprovechamiento de los recursos de la empresa.

El índice más bajo lo obtuvo la responsabilidad y compromiso hacia la comunidad con 2.76 o el 56% de la escala. Ninguno de los enunciados asociados a la responsabilidad con la comunidad recibieron un valor mayor a un 80%.

El estudio señaló que existe una correlación entre el tamaño de la empresa y la ejecutoria de los índices de Responsabilidad Social Empresarial.

Los resultados confirmaron la relación observada en Europa y Estados Unidos que los programas de Responsabilidad Social Empresarial contribuye a la rentabilidad de la empresa.

También se pudo validar la percepción que existe entre los empresarios que estos programas son una estrategia efectiva para promover el desarrollo económico del país.

Entre las conclusiones del estudio encontramos que existen prácticas de responsabilidad, especialmente aquellas apoyadas por legislación y reglamentación, que están generalizadas en las empresas en la isla (independiente de la existencia de un programa establecido). Además encontramos la necesidad de integrar los esfuerzos de Responsabilidad Social Empresarial en las empresas. La motivación principal para la existencia de actividades de responsabilidad social es el cumplimiento de la legislación existente o para evitar el riesgo del no cumplimiento.

De los resultados del estudio surge la oportunidad de hacer estudios de seguimiento y monitoreo del progreso en la implantación de los programas de responsabilidad social. Además, hacer estudios de correlación de otras variables asociadas a la ejecutoria empresarial en el área de Responsabilidad Social Empresarial.