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RSE y Total Quality Management
Una guía gerencial para tu negocio
Por Alexander F. Díaz
Publicado en El Nuevo Día, Suplemento de RSE, Nov. 2004,
http//:www.rumbonovo.com
Todos conocemos el sistema gerencial TQM, las siglas en inglés para el manejo de calidad total (“Total Quality Management”). TQM es un conjunto de mejoras procesales para aumentar la eficiencia de una empresa. Six Sigma es un sistema gerencial que mejora además la relación con clientes, empleados y otros grupos (stakeholders).
De igual forma, la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) representa una guía gerencial para empresas de todo tamaño, producto e industria. Se logra cuando una compañía aplica estándares de ética y responsabilidad social y ambiental a todos sus departamentos y operaciones de forma intencional y sistemática, con metas y medición de resultados.
Los estándares de ética incluyen el cumplimiento con todas las leyes que apliquen, pero también incluye medidas voluntarias más allá de lo que exige la ley. Lo primero es obligado por el estado. Lo segundo nace de un compromiso mayor con la gente y el medioambiente.
El resultado es un mejor desempeño de cada departamento, que redunda en un aumento en las ganancias del negocio.
Los departamentos incluyen: recursos humanos, servicio al cliente, ventas, distribución, producción y manufactura, compras y suministros, contabilidad y finanzas, mercadeo y comunidad, planta física y mantenimiento, entre otros.
En recursos humanos, por ejemplo, la aplicación sistemática de estándares de ética incluye: adiestramientos sobre el tema, la creación de una cultura interna, brindarle a los empleados un “package” de beneficios atractivo, ofrecerle a los empleados también una gama de servicios de apoyo (cuidado de niños, asistencia con asuntos personales, gimnasio, enfermería, etc.) – en fin, significa tratar a los empleados con humanidad.
Resultado: reclutamiento de talento superior; mayor retención, motivación y productividad; reducción de errores; y más, todos beneficios tangibles y medibles. Una implementación y un efecto similar ocurre con el departamento de ventas y servicio, cuando a los clientes se les trata también con humanidad más allá de lo usual.
Igualmente, en el departamento de planta física y mantenimiento se pueden aplicar estándares ambientales de vanguardia que redundan en grandes ahorros operacionales, particularmente en las cuentas de agua y electricidad. Esto incluye: instalación de inodoros y lavamanos que consumen menos agua, un programa abarcador de reciclaje para ahorrar en la compra de materiales, sensores que apagan las luces automaticamente, paneles solares, aislación en las paredes, ventanas y techos, bombillas que ahorran energía, etc.
El departamento de compras y suministros, por su parte, puede incluir en sus criterios de selección de licitadores una exhortación para que estos implementen a su vez medidas pro-sociedad y pro-ambiente, ya sea como requisito para seleccionarlos como proveedores o como medida de persuasión. Si dos licitadores están parejos en precio, calidad, especificaciones, entrega, historial y servicio, se escoje el que demuestre ser más responsable y ético con sus empleados, clientes, comunidades, medioambiente y demás.
De esto se trata la aplicación intencional y sistemática de la RSE en una empresa como guía o sistema gerencial.
Por Alexander F. Díaz
Publicado en El Nuevo Día, Suplemento de RSE, Nov. 2004,
http//:www.rumbonovo.com
Todos conocemos el sistema gerencial TQM, las siglas en inglés para el manejo de calidad total (“Total Quality Management”). TQM es un conjunto de mejoras procesales para aumentar la eficiencia de una empresa. Six Sigma es un sistema gerencial que mejora además la relación con clientes, empleados y otros grupos (stakeholders).
De igual forma, la Responsabilidad Social Empresarial (RSE) representa una guía gerencial para empresas de todo tamaño, producto e industria. Se logra cuando una compañía aplica estándares de ética y responsabilidad social y ambiental a todos sus departamentos y operaciones de forma intencional y sistemática, con metas y medición de resultados.
Los estándares de ética incluyen el cumplimiento con todas las leyes que apliquen, pero también incluye medidas voluntarias más allá de lo que exige la ley. Lo primero es obligado por el estado. Lo segundo nace de un compromiso mayor con la gente y el medioambiente.
El resultado es un mejor desempeño de cada departamento, que redunda en un aumento en las ganancias del negocio.
Los departamentos incluyen: recursos humanos, servicio al cliente, ventas, distribución, producción y manufactura, compras y suministros, contabilidad y finanzas, mercadeo y comunidad, planta física y mantenimiento, entre otros.
En recursos humanos, por ejemplo, la aplicación sistemática de estándares de ética incluye: adiestramientos sobre el tema, la creación de una cultura interna, brindarle a los empleados un “package” de beneficios atractivo, ofrecerle a los empleados también una gama de servicios de apoyo (cuidado de niños, asistencia con asuntos personales, gimnasio, enfermería, etc.) – en fin, significa tratar a los empleados con humanidad.
Resultado: reclutamiento de talento superior; mayor retención, motivación y productividad; reducción de errores; y más, todos beneficios tangibles y medibles. Una implementación y un efecto similar ocurre con el departamento de ventas y servicio, cuando a los clientes se les trata también con humanidad más allá de lo usual.
Igualmente, en el departamento de planta física y mantenimiento se pueden aplicar estándares ambientales de vanguardia que redundan en grandes ahorros operacionales, particularmente en las cuentas de agua y electricidad. Esto incluye: instalación de inodoros y lavamanos que consumen menos agua, un programa abarcador de reciclaje para ahorrar en la compra de materiales, sensores que apagan las luces automaticamente, paneles solares, aislación en las paredes, ventanas y techos, bombillas que ahorran energía, etc.
El departamento de compras y suministros, por su parte, puede incluir en sus criterios de selección de licitadores una exhortación para que estos implementen a su vez medidas pro-sociedad y pro-ambiente, ya sea como requisito para seleccionarlos como proveedores o como medida de persuasión. Si dos licitadores están parejos en precio, calidad, especificaciones, entrega, historial y servicio, se escoje el que demuestre ser más responsable y ético con sus empleados, clientes, comunidades, medioambiente y demás.
De esto se trata la aplicación intencional y sistemática de la RSE en una empresa como guía o sistema gerencial.
Price: $360.00
